miércoles, 24 de septiembre de 2025

Ruanda

 

Fuente: https://desinformemonos.org/la-historia-de-ruanda-no-termino-con-el-genocidio/


En 1994 se llevó a cabo un genocidio en Ruanda, en donde murieron aproximadamente 800,000 personas pertenecientes de la etnia tutsis a manos de la etnia llamada hutus.


A pesar de la magnitud de este genocidio, las fuerzas internacionales no actuaron en tiempo ni en forma, es más, se menciona que algunos países europeos tuvieron que ver en su hacer o en su no hacer nada durante el desarrollo de esta guerra civil.


Ruanda, cuyo nombre oficial es República de Ruanda, es un país ubicado en África Central, sin salida al mar. Limita con Uganda, Burundi, la República Democrática del Congo y Tanzania. Su capital es Kigali; actualmente su forma de gobierno es un parlamentarismo presidencialismo; los idiomas oficiales son: francés, inglés y Kiñarwanda. Su moneda es el franco ruandes.


Para el 2012, el país contaba con una población estimada de 11'689,696 personas; siendo su distribución por edad la siguiente:


  • 0-14 años, el 42.9%
  • 15-64 años: 54.7%
  • 65 años y más: 2.4%


Ruanda está conformado por tres comunidades:


  • Twa 1%
  • Tutsi 14%
  • Hutu 85%.


Los Twa eran un grupo pigmeo que vivía con base en la caza y la recolección, sin embargo, tuvo que ceder terrenos a la llegada de los hutus, quienes dominaron la zona hasta el siglo XV. Los primeros tutsis emigraron a finales del siglo XV y principios del XVI, siendo grupos de pastores, formando clanes independientes.


A finales del siglo XV, se unieron algunos de estos clanes y empezaron con el periodo de expansión, llegando a dominar el territorio hasta el siglo XIX. Derivado de lo anterior, los hutus se volvieron la clase baja, la base de la pirámide, mientras que los tutsis se convirtieron en la clase dominante.


Al ser colonizados por los alemanes y belgas, se agravó la rivalidad entre las etnias, considerando que las diferencias físicas eran mínimas entre ambos grupos; dicha situación empeoró derivado de la falta de tierras y de la economía débil con la que se contaba, sin embargo, eso les benefició a los europeos.


Los alemanes se hicieron de los territorios de Ruanda y Burundi, los cuales, al terminar la Primera Guerra Mundial, la liga de las Naciones aceptó el control de los territorios por parte de Bélgica.


En 1952, Bélgica implementó un programa de desarrollo, el cual consistía en una serie de reformas socioeconómicas para promover el desarrollo económico y social, sin embargo, se le dio todo el control y dominación a la minoría tutsi sobre la mayoría hutu.


Para 1959, después de 7 años de disturbios sociales entre los hutus y los tutsis, los belgas declararon estado de emergencia, de ese modo entraron los militares extranjeros a restablecer el orden en el territorio. En ese mismo año, estalló una sublevación campesina, en donde los campesinos hutus realizaron una matanza masiva de tutsis, llegando a más de 20,000 personas muertas. Los sobrevivientes huyeron del país y los hutus se hicieron del poder (Oviedo, 2012). En 1962 se reconoció la independencia de Ruanda, bajo el control de los hutus, derivado de eso, se presentó otra migración tutsi a los países vecinos.


En 1973 se llevó a cabo un golpe de estado, perpetrado por un hutu de un clan de noroeste, quien era radical y chovinista. La dictadura militar duro hasta 1990. Durante ese lapso, los tutsis que seguían viviendo en Ruanda y los hutus moderados buscaron derrocar al gobierno militar.


Los tutsis que fueron a vivir a Burundi crearon el Frente Patriótico Ruandes, el cual, en 1990, invadió Ruanda, comenzando así la guerra civil. El gobierno militar solicitó apoyo a Francia, que como se había invadido la Francophonie, envió aviones y soldados franceses. Con el apoyo de las tropas extranjeras, el gobierno militar realizó una guerra de baja intensidad contra los tutsis, encubriendo matanzas masivas.


Con el propósito de conservar el poder, el gobierno militar planteó el objetivo de erradicar a todos los tutsis de la región, por lo que empezaron con los preparativos, entre los cuales, el ejército de Ruanda aumento de 5,000 efectivos a más de 30,000 soldados. Asimismo, la adquisición de AK-47 se llevaba a cabo llenando únicamente un formulario (Oviedo, 2012).


Lo que provocó la masacre fue el derribo del avión presidencial, en el que viajaban los presidentes de Ruanda y de Burundi, ambos hutus, por medio de un misil tierra aire que impacto con el avión. El dinero con el cual se financió al ejército de Ruanda fue el aportado por el FMI y el BM para programas de ajustes estructurales.


El 7 de abril de 1994, comenzó el asesinato de políticos de la oposición; se le culpó a la ONU de haber derribado al avión, contrario a lo que se pensaba, la ONU ordenó el retiro de los cascos azules, dejando sin protección a la sociedad civil. Entre el 9 y 11 de abril, fueron retirados 3,300 extranjeros del país, mientras que la misión de la ONU se le ordenó mantenerse al margen de la situación (News, 2005).


El 17 de abril comienzan las tácticas de exterminio, las cuales consistían en llevar a un gran número de víctimas a lugares cerrados, como estadios o iglesias, con escasos medios para defenderse. Los hutus se aprovechan de las tarjetas de identidad, creadas en la época colonial, para identificar a los tutsis.


El 21 de abril la ONU aprueba el retiro de sus tropas; el 30 de abril el Consejo de Seguridad emite una resolución en la cual no considera genocidio lo que estaba ocurriendo en Ruanda. Mientras tanto se presentó un gran éxodo de 250,000 personas a Zaire.


El 17 de mayo, una resolución de la ONU mencionó que se había presentado actos de genocidio por lo que solicitó el envío de 5,000 soldados, pero no fue hasta el 22 de junio que el Consejo de Seguridad aprobó dicho envió.


El 28 de junio, se presentó un informe en Ginebra en donde se muestra que las masacres fueron planificadas y que constituían una campaña de genocidio. Siendo el medio principal de las matanzas, las armas rústicas, palos, machetes y piedras. Asimismo, la brutalidad con que se perpetró dejó con profundas huellas a la sociedad en general, y a los individuos en particular. Las masivas violaciones, las muertes, abusos sexuales a niñas y mujeres, mutilaciones genitales y demás actos perpetrados a los tutsis como a los hutus moderados fueron graves violaciones a los Convenios de Ginebra de 1949, la Convención de los Derechos del Niño, derecho internacional de los derechos humanos, entre otros (Sur, 2012).


Se estima que hubo unos 800,000 muertos, lo que representa el 11% de la población y las 4/5 partes de la población tutsi que vivía en el país. 100,000 huérfanos; más de 2 millones de refugiados. La base económica del país fue destruida en su totalidad.



Fuente: http://esculturayarte.com/050392/Memorial-del-Genocidio-en-Ruanda-en-Cementerio-del-Padre-Lachaise.html


Como se puede observar la Organización de la Naciones Unidas fue desbordada. La indiferencia de la organización permitió la escalada de la masacre. Tropas de cascos azules, apostadas en el país vecino de Uganda, recibieron noticias de la proximidad de la masacre, pidiendo autorización al Consejo de Seguridad para actuar e impedir dicha situación, sin embargo, por una falta de consenso en el Consejo no fue autorizado su intervención.


Con respecto a los Estados Unidos, ningún político de este país se atrevió a utilizar la palabra genocidio, asimismo, se afirma que este país, juntamente con el Reino Unido, boicotearon cualquier intervención de la comunidad internacional para detener el genocidio.



Fuente: https://www.elperiodico.com/es/internacional/20190406/genocidio-ruanda-leccion-olvidada-7393302


Por parte de Francia, las tropas francesas crearon una "zona de seguridad" en Ruanda, sin embargo, en dicha zona continuaron con los asesinatos de los tutsis, asimismo, Francia y Egipto fueron los gobiernos más activos en proveerles armas a los extremistas ruandeses (hutus). Como se mencionó anteriormente, se financió por medio del dinero de préstamos otorgados por el FMI y el BM (News, 2005). Los directivos del Banco Mundial conocían que el dinero que otorgaban para Ruanda se utilizaba para fines bélicos, sin embargo, no lo comunicaron al Consejo de Seguridad.


Con respecto a Egipto, el ex ministro de Relaciones Exteriores de ese país, y ex Secretario General de la ONU, Boutros-Ghali autorizó una venta secreta, en 1990, de armas para Ruanda por un valor de 26 millones de dólares.


Se menciona que lo hay detrás de todo esto son los recursos minerales, el 80% del coltan, utilizado en los teléfonos móviles, GPS, consolas de video juegos, entre otros, se encuentra en esta región; asimismo, se encuentran grandes yacimientos de tungsteno, casiterita, cobre, cobalto, uranio, diamantes y oro. Por último, se encuentra el agua del río Congo y las fuentes del río Nilo (Oviedo, 2012).


Referencias


news, A. (2005). Web Islam.

http://www.webislam.com/noticias/43608-ruanda_acusa_a_francia_del_genocidio_de_1994.html

sur, F. (22 de 12 de 2012). África Fundación sur.

http://www.africafundacion.org























martes, 23 de septiembre de 2025

Reformas de China

 Después de la muerte de Mao, el Partido Comunista Chino (PCCh) inicia discusiones para reformar al país, las cuales fueron aprobadas en diciembre de 1978. Cabe mencionar que después de la revolución y hasta la muerte del líder chino, la economía de ese país se basaba en una economía planificada por parte del Estado; en algunos años se obtuvieron grandes avances económicos, sin embargo, en lo general, el desarrollo de China no cubrió con las necesidades de toda su población, por lo que el Comité aprobó las reformas con orientación al libre mercado, iniciándose con la reforma agrícola (Rueda et al, 2002).


La reforma agrícola se da, cuando se acepta de manera oficial el fracaso del modelo de la producción comunal, y surge el modelo de la producción individual/familiar, sin que por ello el Estado pierda la propiedad de la tierra. Este modelo está basado en contratos con cada familia con una duración de entre 15 y 50 años (UDLAP, 2006). La reforma agrícola comprende la descolectivización de la producción agrícola, surgiendo las comunidades por asignación en usufructo de un lote de tierra, la cual tiene cuotas de producción y el exceso se podría vender, una parte a precios controlados y otra al mercado libre.


Lo anterior da como resultado el surgimiento de una pequeña clase burguesa campesina reactivando el consumo en el mercado regional y disminuyendo así la migración campesina a las grandes ciudades. Gracias a lo anterior, se produjo un aumento en la producción agrícola y una disminución en la pobreza, incrementando el ingreso, durante el periodo de 1979 a 1984, en un 13.4% (Rueda et al, 2002).


Con respecto al sector industrial, a mediados de la década de los 80, se inició la reforma industrial, la cual tuvo los siguientes objetivos (Hernández, 2011):


·        Reducir la participación del Estado en la actividad empresarial.

·        Conceder una mayor autonomía de decisión a las empresas.

·        Introducir gradualmente los mecanismos del mercado.

Se redujeron el número de empresas paraestatales durante el periodo de 1987 a 1995, pasando de 300,000 a menos de 150,000, así mismo, se calcula que el 44% de las empresas obtenían pérdidas por lo ineficientes que eran, derivado a diversos factores como el exceso de personal, la reforma en los precios, introducción de modernos sistemas de contabilidad y a excesivos salarios de los trabajadores (Rueda et al, 2002).


Dicha reforma al sector industrial originó una repercusión social, generando un despido de hasta 59 millones de trabajadores (Biz, 2005), actualmente, ese desempleo representa, según datos del Banco Mundial, entre el 4.2 y el 4.6, durante el periodo de 2010 al 2013 (Banco Mundial, 2015).


En 1980, se realizó la segunda reforma de mayor importancia, después de la agrícola en el país, con la búsqueda de crear empleos en la nación, de captar mayor inversión extranjera directa (IED) y de una mejor tecnología, así como de incrustar al país en la economía de la parvada, se dio la apertura comercial. Este proceso fue realizado en tres etapas (Rueda et al, 2002), en la primera de ellas se establecieron cuatro zonas económicas especiales en las provincias de Shenzen, Zhuhai, Shantou y Xiamen, presentando las siguientes características:


·        Obtener IED para producir bienes de exportación.

·   Leyes especiales, exenciones a la importación de medios de producción y condiciones impositivas favorables.

·        Acceso a mano de obra barata.


Para 1984, con el objeto de continuar fortaleciendo la producción de bienes de exportación, y así obtener un mejor nivel de vida para la sociedad china, se abrieron 14 puertos más, siendo está la segunda etapa, siendo uno de ellos Shanghai. Para la última etapa, se extendieron los privilegios a algunas provincias del interior como Anhui, Jiangxi, Hunan, Hubei y Sichuan (UDLAP, 2006).



Fuente: http://mapas.owje.com/2645_mapa-de-las-zonas-economicas-especiales-de-china.html


Con lo anterior, China entró a la globalización, formalizando dicha situación con la estrada de este país a la Organización Mundial del Comercio (OMC), en el 2001. Dicha apertura económica y financiera ha permitido a China a captar grandes inversiones foráneas, por ejemplo, para 1991 captaron 430 millones de USD, para 1995 16,372 millones de USD (Rueda et al, 2002), para 2013, obtuvieron 123,911 millones de USD (Santander Trade, 2015).


Una de las razones que argumentaban las autoridades chinas para justificar esta apertura a la inversión extranjera era la confianza en que, simultáneamente, traería consigo un flujo de tecnología y de know how (conocimientos) en la administración de empresas, que serían progresivamente asimilados por las empresas chinas. Sin embargo, todas las condiciones anteriormente señaladas, han provocado grandes desigualdades sociales, por ejemplo, las provincias occidentales de China concentran el 85% de pobres de la nación (Rueda et al, 2002). Hablando de números, se tiene lo siguiente: de 1300 millones de habitantes, 900 millones son campesinos de los cuales, 50 millones han sido declarados en pobreza extrema.


Asimismo, se presenta en las condiciones laborales que las empresas ofrecen a los trabajadores chinos, por ejemplo, el 10% de las empresas extranjeras y el 5% de las empresas nacionales o colectivas tienen sindicatos (Rueda et al, 2002), situación impensable en un país socialista donde los trabajadores ostentan el poder.


Otro de los problemas que se enfrenta la sociedad china es que derivado de la política de un solo hijo, las familias chinas han preferido hijo varón sobre mujer, lo que ha ocasionado una brecha de género de 18 millones de niños de entre 0 a 15 años sobre las niñas (UDALP, 2006), situación que puede provocar una crisis social cuando tengan la edad de formar una familia


A partir del siglo XXI, China ha elaborado un plan expansionista el cual se basa en dos proyectos, el primero de ellos es la ruta de la seda, la cual consiste en la creación de una línea ferroviaria de más de 13,000 kilómetros, la cual iniciará en la ciudad de Yiwu y terminará en la ciudad de Madrid, en España



Fuente: El orden mundial



El otro proyecto, es el “collar de perlas”, el cual consiste en crear una serie de bases militares y puertos marítimos, con el objetivo de mantener segura sus rutas marítimas y tener influencia en la región, un ejemplo de ello


Fuente: el español.

Un ejemplo de la influencia de China es su participación en Yibuti, un pequeño país en África, en donde China tiene una fuerte presencia militar y de inversiones (Oviedo, 2021)

Referencias:


Banco Mundial. Datos. Población en China.

               https://datos.bancomundial.org/indicator/SP.POP.TOTL.FE.ZS?locations=CN


Hernández, L. (2011). Reformas económicas liberales: casos China e India. Confines, 133-149.

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-35692011000200006


Isabel Rueda, María Luisa González. (2002). Crecimiento y cambios socio económicos en China: 1978-2000. Revista Latinoamericana de Economía, UNAM, 165-194.

http://www.revistas.unam.mx/index.php/pde/article/view/7421


Oviedo, C. (9 de abril de 2021). cuitlahuacoviedo.com.mx.

https://cuitlahuacoviedo.com.mx/2021/04/09/yibuti/


UDLAP. (2006). catarina.udlap.

http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lri/rivas_d_d/capitulo2.pdf













jueves, 18 de septiembre de 2025

Los árabes

 

Loa a Alá, dueño del universo.

El Clemente, el Misericordioso.

Soberano en el día de la retribución.

A ti es a quien adoramos, de ti es de quien imploramos socorro.

Dirígenos por el camino recto.

Por el sendero de aquellos a quienes has colmado con tus beneficios.

No por el de aquellos que han incurrido en tus iras, ni por el de los que se extravían.

Sura Primero. Sagrado Corán.


Antes de iniciar el desarrollo de este tema, vale la pena aclarar el título, en la península arábiga, habitan comunidades que practican diferentes corrientes religiosas, como el judaísmo, cristianismo y musulmán.


El árabe musulmán se identifica con su idioma, con su religión, con su literatura, con el islam, el cual surge de los propios árabes. Los árabes[1], su historia, su actualidad, su gobierno, su sociedad, su forma de vida, depende del islam, y la historia del islam es la historia de los musulmanes (Antaki, 1989).

Antes del surgimiento del islam, los árabes eran un conjunto de tribus que hablaban diferentes dialectos, al surgir Mahoma o mejor dicho, cuando Mahoma empezó a predicar el Corán, la palabra ayudó a crear una identidad en esos pueblos, les ayudó a identificarse entre ellos. Cabe mencionar que, a diferencia de otros pueblos, en donde consideran la lengua como un desarrollo cultural de los mismos, los árabes piensan que la lengua es un invento de Dios, y que Dios les prestó la palabra (Antaki M. 2016), por consiguiente, como el idioma árabe es de origen divino, luego entonces es perfecta. Derivado de lo anterior, el futuro, dentro del idioma, no existe, porque Dios es presente. El idioma árabe tiene tres tiempos simples, el madi (pasado), el madarè (en acción y presente) y el amr (imperativo) (Antaki, 1989).


Con anterioridad al surgimiento del islam, la religión que existía en la región, que hasta cierto punto se podría decir politeísta, era la Kaaba, el cual es un cubo negro, el cual estaba rodeado por más de 300 ídolos (McHugo, 2015), la Kaaba ha estado en la Meca. Siendo el destino de una peregrinación anual, la cual coincidía con un mercado importante.


La Meca es una ciudad de Arabia Saudita, con más de un millón de habitantes, aumentando una vez al año, cuando se realiza la peregrinación anual, la cual es uno de los cinco pilares del islam (Ros, 2019).





Los cinco pilares del islam son los siguientes (Report, 2019):

Shahada o testimonio, es el principal precepto, en donde el musulmán acepta a Alá como único dios y a Mahoma como su profeta.

·        Salat u oración, los musulmanes tienen que rezar u orar cinco veces al día.

·        Zakat o caridad, todos los musulmanes tienen la obligación de ejercer y practicar la caridad.

·        Sawn o ayuno, en la festividad religiosa más importante del islam, el Ramadán, los musulmanes realizan ayuno. Actualmente se tienen consideraciones para aquellas personas con situaciones especiales.

·        Hajj o peregrinación a la Meca. Los musulmanes tienen la obligación de hacer la migración, cuando menos una vez en su vida.


     Para los árabes, esa piedra representa a un ángel petrificado que cuidaba el árbol del pan, y que Adam (Adán) lo sacó del paraíso, y como lo tocó con sus manos pecaminosas, cambio de un color blanco a un color negro. En el día de la resurrección la piedra se convertirá nuevamente en el ángel y testificará para todos los que lo tocaron con respeto y reverencia (Islam, 2018).



Fuente: https://www.pinterest.co.kr/pin/350084571016289366/


     Continuando con la religión, la musulmana tiene mucha influencia de las religiones judía y cristiana, tan es así, que Mahoma, en su momento, confirmo las revelaciones que los anteriores profetas habían tenido. Por lo que es el mismo Dios, utilizando el temor hacia él, con el fin de construir un sistema moral más humanitario (McHugo, 2015).





Fuente: https://mundoislam.com/islam/2018/08/06/piedra-negra-kaaba/



    Dentro de la religión, se busca que los musulmanes emulen la vida del profeta, la cual se encuentra plasmada en la Sunna, la cual incluye temas legales, como el matrimonio, el divorcio, herencias, contratos. La religión musulmana invade la vida pública, ya que al musulmán se le ordena orar cinco veces al día, al amanecer, al mediodía, a la media tarde, al anochecer y después de cenar (McHugo, 2015).


   Como se ha comentado anteriormente, la palabra, dentro de la religión musulmana, ha sido muy importante, se menciona que Mahoma llamó a Alá utilizando 99 nombres diferentes, mencionándose que aquel que los recita de memoria es capaz de entrar al paraíso (Buendía, 2014):



1.     Allah. El único Dios.

2.     Ar-Rahmân. El todo compasivo.

3.     Ar-Rahîm. El más misericordioso.

4.     Al-Malik. El supremo soberano.

5.     Al-Quddûs. El más santo.

6.     As- Salâm. La paz y la bendición.

7.     Al-Mu´min. El fiador de seguridad.

8.     Al-Muhaymin. El guardián y protector.

9.     Al-´Azîz. El todo poderoso y autosuficiente.

10.  Al-Jabbâr. El poderoso e irresistible.

11.  Al-Mutakabbir. El tremendo e imperioso.

12.  Al-Khâliq. El creador.

13.  Al-Bâri. El fabricante.

14.  Al-Musawwir. El forjador.

15.  Al-Gaffâr. El indulgente.

16.  Al-Qahhâr. El dominante.

17.  Al-Wahhâb. El dador de todo.

18.  Ar-Razzâq. El proveedor y sustentador.

19.  Al-Fattâh. El que abre, el que da la victoria.

20.  Al-‘Alîm. El sabio y omnisciente.

21.  Al-Qâbid. El que contiene y constriñe.

22.  Al-Bâsit. El que da abundantemente.

23.  Al-Khâfid. El que da humildad.

24.  Ar-Râfi´. El exaltado.

25.  Al-Mu’izz. El que da honor.

26.  Al-Mudill. El que humilla.

27.  As-Samî. El que oye todo.

28.  Al-Basîr. El que ve todo.

29.  Al-Hakam. El juez.

30.  Al-‘Adl. El más justo.

31.  Al-Latif. El sutil.

32.  Al-Khabir. El todo pendiente.

33.  Al-Halim. El paciente.

34.  Al-‘Azim. El magnificiente, el infinito.

35.  Al-Gafûr. El que perdona todo.

36.  Aš-Šakūr. El apreciador.

37.  Al-‘Alĩ. El elevado, el más grande.

38.  Al-Kabĩr. El verdadero grandioso.

39.  Al-Hafīz. El preservador.

40.  Al-Muqīt. El que sustenta.

41.  Al-Hasīb. El que reconoce.

42.   Al-Ğalĩl. El sublime, el majestuoso.

43.  Al-Karīm. El generoso.

44.  Ar-Raqīb. El observador.

45.  Al-Muğīb. El que responde.

46.  Al-Wāsi’. El que todo abarca.

47.  Al-Hakīm. El sabio.

48.  Al-Wadūd. El digno de ser amado.

49.  Al-Mağīd. El glorioso, el majestuoso.

50.   Al-Bā’iţ. El resurrector.

51.  Aš-Šahīd. El testigo.

52.  Al-Haqq. La verdad.

53.  Al- Wakīl. El digno de confianza.

54.  Al-Qawwi. El poseedor de toda fuerza.

55.  Al-Matīn. El firme.

56.  Al-Walī. El protector, el que ayuda.

57.  Al-Hamīd. El que merece toda alabanza.

58.  Al-Muhsí. El contable, el calculador.

59.  Al-Mubdi’. El que inicia todo, el que da origen.

60.  Al-Mu’īd. El restaurador.

61.  Al-Muhyī. El que da vida.

62.  Al-Mumīt. El que trae muerte, el destructor.

63.  Al-Hayy. El por siempre viviente.

64.  Al-Qayyūm. El sostenedor de todo.

65.  Al-Wāğid. El observador, el que encuentra.

66.  Al-Māğid. El iluste, noble y glorificado.

67.  Al-Wāhid. El único, el indivisible,

68.  As-Samad. El inexpugnable, el eterno.

69.  Al-Qādir. El todo poderoso.

70.  Al-Muqtadir. El poderoso, el determinante.

71.  Al-Muqaddim. El que acelera y apresura.

72.  Al-Mu’akhkhir. El que atrasa.

73.  Al-‘Awwal. El primero.

74.  Al-‘Ahir. El último.

75.  Az-Zāhir. El manifiesto y victorioso.

76.  Al-Bātin. El oculto, el que rodea rodo.

77.  Al-Wālī. El patrón, el que gobierna.

78.  Al-Muta’ālī. El más elevado.

79.  Al-Barr. La fuente de bondad.

80.  At-Tawwāb. El que acepta arrepentimiento.

81.  Al-Muntaqim. El vengador.

82.  Al-‘Afū. El que disculpa, el que borra pecados.

83.  Ar-Ra’ūf. El compasivo.

84.  Mālik-ul-Mulk. El poseedor de soberanía.

85.  Dhū-l-Ğalāli. El señor de la majestad y la generosidad.

86.  Al-Muqsit. El equitativo.

87.  Al-Ğāmi. El recogedor, el que unifica.

88.  Al-Ganī. El autosuficiente.

89.  Al-Mugnī. El enriquecedor.

90.  Al-Māni. El que previene, protector y defensor.

91.  Ad-Dārr. El que causa precauciones.

92.  An-Nāfi. El propicio, el creador de lo bueno.

93.  An-Nūr. La luz.

94.  Al-Hādī. El guía.

95.  Al-Badī. El incomparable, el origen.

96.  Al-Bāqī. El incomparable, el origen.

97.  Al-Wārit. El heredero de todo.

98.  Ar-Rasīd. El guía del camino recto, el maestro infalible.

99.  As-Sabūr. El paciente.

    Regresando a Mahoma, el líder religioso empezó la predicación en la Meca, por los finales de 570 después de Cristo, pero tuvo que huir a Medina, ya que atentó en contra del orden establecido, por lo que tuvo que huir a Medina. A la larga, en ese lugar, después de controlar a las tribus que habitaban ahí, lucho en contra de la Meca, dominándola y para el 632, la convirtió en el centro de la nueva religión (McHugo, 2015).


     El éxito que tuvo Mahoma, en el momento de crear un estado, fue que junto a las tribus bajo los lazos de la fe. Es decir, para lograr eso, primeramente, se aceptó el principio de igualdad entre todos los musulmanes, así como la aceptación de los preceptos islámicos, lo anterior dio como resultado que todos los musulmanes, todas las tribus formaron parte de la Umma o comunidad islámica (Kobeh, 1986).

     Así aun siendo de forma primitiva, la creación del estado se basó en el islam, siendo su gobernante Muhammad, su constitución es el Corán. Siendo uno de los objetivos de este estado, del islam y del musulmán, es el testimonio a los hombres, ya que son intermediarios entre Dios (Alá) y la humanidad (Antaki m., 2016).


    El Corán fue escrito dos décadas posteriores a la muerte del profeta. Cabe mencionar que este libro tiene una característica, la primera parte se encuentra al final de este, la segunda al principio. ¿Por qué razón? Porque al momento de hacer el libro, se decidió que los capítulos más cortos se encontrarían al principio, los más grandes al final (Antaki M. 2016).


     Después de la muerte del profeta, los musulmanes crearon un imperio, primeramente, invadiendo a la Persia antigua y derrotando al Imperio Bizantino. Toda la parte norte de África, llegando a España, Portugal y Francia, mientras que al este invadieron Irak, Persia, Afganistán, Turquestán, Pakistán, parte de India (Kobeh, 1986).


     En el 657, se da la gran división musulmana, en una batalla, por el dominio del imperio, entre Alí Ibn Abi Talib, primo yerno del profeta y Muawiya, quien fue el secretario del profeta. El primero perdió la batalla y de ahí se formó la comunidad de la Chi’a o Chi’at (la comunidad de Ali), el segundo formó el imperio umaya y la ortodoxia todo poderosa, la Sunna (Antaki, 1989).




       Fuente: https://www.razon.com.mx/mundo/que-diferencia-hay-entre-sunitas-y-chiitas/


     Durante el dominio musulmán, se desarrolló el conocimiento, la cultura, las matemáticas, gracias a que las poblaciones que se encontraban, en lo que ahora es Siria, ya tenían los conocimientos de los griegos y romanos, y tradujeron toda esa cultura al árabe; la ciudad de Bagdad se convierte en la ciudad del conocimiento. Dicho periodo se le conoce como el “periodo de las luces” (Antaki. 1989).


Entre los años de 1050 y 1258, el imperio musulmán sufrió tres invasiones mongoles, las cuales destruyeron, entre otras cosas, la célebre biblioteca de Bagdad, destruyendo así la cultura, el conocimiento y el desarrollo del imperio (Antaki, 1989).


Los mongoles fueron detenidos por el ejército de mamelucos, quienes eran esclavos turcos entrenados, que posteriormente tomaron el poder de Egipto, y del imperio. Los mongoles se convirtieron, al pasar de los años, al islam. Así mismos, los mamelucos expulsaron a los cristianos europeos de la tierra santa en sus famosas cruzadas (McHugo, 2015).





Los turcos otomanos, quienes en un principio eran esclavos, posteriormente fueron mercenarios y al último tomaron las riendas del mundo islámico, construyendo las estructuras de un Estado sólido. Para 1453 conquistaron el imperio Bizantino, invadieron Persia, Egipto y lo que ahora es Arabia Saudita, con las ciudades santas de Medina y la Meca (Kobeh, 1986).


A finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, el imperio Otomano no pudo detener el incremento de la influencia europea sobre la región, derivado de las revoluciones sociales e industriales que se vivieron en ese continente, el poderío, el desarrollo cultural, tecnológico, comercial y militar sobrepasaba a este Imperio (Kobeh, 1986).


Los países europeos también llevaron a la región el concepto de nacionalismo, el cual empezó a causarle problemas al Imperio Otomano, en la región de los Balcanes como en Egipto (McHugo, 2015).

En 1870, derivado de una crisis económica en el Imperio Otomano, surgieron revueltas de cristianos en los Balcanes, los cuales fueron aplastados por los otomanos, sin embargo, eso provocó el enojo y la invasión de Rusia, defensora de los cristianos ortodoxos en la región. Los rusos se apropiaron de territorios otomanos, así como el Imperio Otomano tuvo que otorgarles independencia a regiones de los Balcanes (McHugo, 2015).


En el siglo XIX, la región musulmana ya sufría el colonialismo europeo, por una parte, el Reino Unido controlaba Egipto, el Golfo Pérsico, Rusia se expandía al sur de sus territorios, a costa del Imperio Otomano y Francia controlaba Argelia, Túnez y Marruecos (McHugo, 2015).


Con respecto a Asia Central, la expansión del Imperio Zarista buscó apoderarse de Persia, para lo cual, fundó un gobierno general en Turkestán, sin embargo, los ingleses, con el fin de evitar la influencia rusa en la India, Afganistán preservo su independencia como un estado amortiguador entre los dos imperios.



Durante el siglo XIX, el Imperio Otomano se enfrentó a dos amenazas externas, la primera, que fue la más grave, a la expansión del Imperio Ruso, con quien tuvo, de 1774 a 1914, cinco conflictos armados, y la segunda, el Imperio Austro Hungaro. Sin embargo, se enfrentó también a movimientos de liberación nacional, como la independencia de Grecia en 1830, la autonomía de Serbia en 1829, la autonomía de las provincias rumanas en 1859, Bulgaria en 1877 (Georgeon, 2014).

Durante la primera década del siglo XX, el este Imperio se enfrentó al resurgimiento del nacionalismo árabe, hostigado, tanto por el Reino Unido como por Francia, quienes buscaban controlar a estos pueblos por dos motivos, el primero de ellos, el político, primero aliados contra el Imperio Otomano, a su vez, en contra de Alemania, y después contra los rusos, y el otro, el económico, para controlar el petróleo de la región (Martínez, 2006).


Al iniciarse la Primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano dudaba entre la alianza con el Imperio Alemán o la unión con los británicos, franceses y rusos, sin embargo, se sumando dos factores que fueron factores importantes para la entrada del Imperio Otomano en la “Gran Guerra”, la primera de ellas fue el temor a Rusia, su enemigo tradicional, y el segundo factor fue el desdén del Imperio Británico (García, 2014).


Durante el conflicto, el interés principal del Imperio Otomano fue la frontera con Rusia en el Cáucaso, siendo Armenia, la zona principal del conflicto, provocando así un genocidio armenio, por manos otomanas. Al respecto, los otomanos distrajeron tropas de otros frentes, sobre todo de Palestina, para recuperar zonas que los rusos previamente habían ganado. Por tal razón, las tropas británicas (hindúes, australianos y neozelandeses) destruyen las ofensivas otomanas en la región del Éufrates y Tigris (García, 2014).


Gran Bretaña realizó una gran actividad política militar al enviar agentes, como Lawrence de Arabia, que mezclaron ayuda militar y económica con estímulos políticos, lo que motivo el levantamiento de los pueblos árabes en contra del Imperio Otomano (Georgeon, 2014).


Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano fue derrotado, por lo que se firmó el tratado de Sèvres en 1920, obligando su retiro de la región árabe, en donde la presencia franco británica establecieron los siguientes mandatos (Martínez, 2006):

·        En los mandatos británicos, se organizaron como monarquías árabes y evolucionaron hacia una autonomía controla, Irak adquirió su independencia en 1930.

·        Transjordania creada como Emirato en 1923.

·        El Imperio Británico se quedó con la administración directa de Palestina, derivado del conflicto entre los árabes y los judíos.

·        Los mandatos franceses se organizaron como repúblicas, Siria y Líbano aceptando una autonomía controlada en 1936.



Esta situación dominó hasta los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, con el respaldo de Reino Unido, cuando se formó la Liga de Estados Árabes, formada por estados considerados independientes como Egipto, Irak, Arabia Saudita, Siria, Jordania, el Líbano y Yemen (McHugo, 2015).


Estos estados libres que buscaban la unión árabe, en apariencia, se encontraban desunidos y poco preparados para el mayor problema que se enfrentarían, la creación del estado israelí (McHugo, 2015).









[1] A partir de este momento a los árabes musulmanes, los nombraré únicamente como árabes.

Referencias.


Antaki, I. (1989). La cultura de los árabes. (1era Edición). CDMX: Siglo XXI.

Antaki, M. S. (2016). Pensar Medio Oriente. (1era edición) CDMX: Taurus.

García, V. (29 de 01 de 2014). ABC.

http://www.abc.es/cultura/20140127/abci-guerra-mundial-imperio-otomano-201401241636.html

Georgeon, F. (2014). El Imperio Otomano y Europa en el siglo XIX. Cuenta y razón.

Islam, M. (06 de 08 de 2018). Mundo Islam.

https://mundoislam.com/islam/2018/08/06/piedra-negra-kaaba/


Maruan Soto Anta, k. (2016). Pensar Medio Oriente. CMDX. Editorial Taurus.

McHugo, J. (2015). Una breve historia de los árabes. Madrid, España: Turner Noema.