Dunbar, quien es docente de la Universidad de Liverpool, menciona que el número en el que está compuesto los grupos humanos tiene un límite para mantener relaciones estables y cohesionadas, es decir, qué por medio del conocimiento personal, la confianza mutua y la reciprocidad, los grupos humanos podían establecerse. Ese número, según Dunbar son 150 personas, al superar dicha cantidad de personas, fue necesario la creación de estructuras impuestas para mantener la cohesión entre este grupo poblacional (Montiel Castro, Augusto et al. 2012).
Este tipo de estructuras estaban compuestas por reglas de comportamiento, jerarquías, responsabilidades y funciones, lo anterior se dio cuando cambio el tipo de sociedad de una cazadora a una agricultora, tejiendo una estructura subjetiva con la creación de la religión, la cual empezó a dictar normas de conducta. Esta evolución de la sociedad da como resultado, en el siglo VI A.C., en la creación de la Ciudad, en la cual se reúnen individuos con el fin de la supervivencia, así como ponerse de acuerdo entre los hombres para organizarse políticamente. Lo anterior, como lo llegó a mencionar Aristóteles, la ciudad es una polis, es una ciudad organizada, no sobre la fuerza bruta, ni sobre intereses pasajeros, sino por la capacidad de los hombres en ponerse de acuerdo entre ellos (cabe mencionar que, dentro de la sociedad ateniense, la escala social dentro de Atenas era la siguiente: hombres, quienes eran los ciudadanos, los metecos y los esclavos, las mujeres se encontraban entre estos dos últimos), en otras palabras, el hombre no es un animal, tampoco un dios, pero tiene la capacidad de hablar de manera sensata y reflexionar sobre sus actos, por consiguiente el hombre es un animal político.
Grecia
En Grecia se crean las ciudades Estado, la llamada Polis, en donde el hombre, quien no es un animal, tampoco un Dios, pero tiene la capacidad de hablar de manera sensata y reflexionar sobre sus actos, por tal manera, el hombre es un animal político que convive con otros animales políticos en la Polis, en la ciudad organizada.
En la Polis se busca la “eu Zeìn”, que quiere decir “vivir como conviene que viva un hombre”, es decir, la convivencia se basa en la organización, no en la fuerza bruta, ni en los intereses pasajeros, ni en las prescripciones de los dioses, sino que el hombre, con base en su virtud logra la convivencia. Así mismo, se tenía la idea de que la sociabilidad del hombre es producto de la naturaleza, por consiguiente, había que aprovecharla.
En Atenas, el poder central estaba constituida por la Asamblea popular, en donde se reunían los ciudadanos diez veces al año, donde se tomaban las decisiones, así como seleccionaban a los miembros de las Cámaras de justicia, surgiendo así el modelo democrático de gobierno.
Este sistema fue criticado por Platón de la siguiente manera:
- La masa popular es asimilable a un animal esclavo de sus pasiones y sus intereses pasajeros, sensible a la adulación, confiarle el poder es aceptar la tiranía de un ser incapaz de la menor reflexión y rigor.
- Cuando la masa designa a sus magistrados, lo hace con función de unas competencias que cree haber observado -cualidades oratorias en particular- e infiere de ello la capacidad política.
- En cuanto a las pretendidas discusiones en la Asamblea, no son más que disputas que oponen opiniones subjetivas, inconsistentes cuyas contradicciones y lagunas traducen su ineficiencia.
El monoteísmo.
El surgimiento de las religiones monoteístas como el cristianismo y el islamismo, cambiaron radicalmente la visión del mundo, mientras que las culturas greco – latina, la relación de los dioses con los humanos era muy cercana, e incluso se llegó a tener relaciones personales muy cercanas que dieron como resultado el nacimiento de personas hijos de algún dios, como es el caso de Hércules. Así mismo, el ciclo de vida en estas culturas era la temporalidad, en el cristianismo se habla de una historia lineal iniciando con la creación y terminando con la resurrección de los justos.
En cambio, las religiones monoteístas manejan relaciones entre Dios y las personas de una manera religiosa, surgiendo así las nociones de libertar y del libre albedrio, sobre todo en la religión cristiana, ya que, en el islamismo, se tiene una sumisión absoluta a la palabra de dios, en esa religión no existe el libre albedrio.
El cristianismo plantea que la obediencia a la autoridad civil es una virtud cristiana, que, a pesar de los conflictos terrenales, el cristiano tiene la obligación de trabajar por la salvación, así como asegurar el triunfo espiritual de la Iglesia. También surgió la teoría de los dos poderes, el poder eclesiástico era responsable de lo religioso, mientras el poder del rey se basaba en lo terrenal, lo que provocó un conflicto entre los religiosos (el papa) con los reyes, principalmente en Inglaterra, en donde surge una transformación de la idea del poder, surgiendo la idea de soberanía y de los derechos de las personas.
El principio del Estado
A partir del siglo XVI se dieron eventos que convulsionaron a la Europa occidental, transformando a las sociedades y a la autoridad, este periodo se le conoce como Renacimiento:
- Realidades técnicas y económicas, se desarrollaron las zonas urbanas, el mercantilismo, la exploración y la manufactura.
- El encuentro de los dos mundos, dando como resultado el inicio de la globalización, por los nuevos productos y los nuevos mercados.
- La exploración y los descubrimientos provocan el cambio en cómo se ve a la naturaleza, de una realidad mágica a una realidad científica.
- Con el redescubrimiento de la cultura greco – latina, se da un cambio en el estudio del humano, pasando de una especulación ético-religiosa a un hecho natural.
- Surgen conflictos religiosos que debilitan el poder del Vaticano, como el surgimiento del movimiento protestante en Alemania, así como de la Iglesia Anglicana en Inglaterra.
- El poder soberano del Estado es absoluto, es decir, ordena y no recibe órdenes de alguien, no depende de nadie
- El poder soberano es indivisible, es uno, no se puede dividir, y si se delega, se delega por completo.
- El poder soberano es perpetuo, no cambia en el transcurso del tiempo, volviéndose trascendente
Thomas Hobbes.
El autor del “Leviatán” menciona que los hombres actúan de una forma dispersa, como una manada de lobos, sin embargo, el orden político surge de una decisión colectiva, ya que el estado natural no lleva a nada, solo a violencia, de esa decisión colectiva surge un artefacto, con el cual, ayuda a los hombres a vivir en paz.
Los hombres descubren la necesidad de construir una instancia superior con el objeto de poner fin a la violencia natural, y sustituya la guerra entre todos por la paz de todos con todos. En otras palabras, los hombres, que después se convierten en ciudadanos, se despojan de su poder individual y lo transfieren a la autoridad pública.
Esa autoridad solamente tiene la obligación de asegurar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos, que en este caso, se convierten en contratantes; los contratantes reconocen la soberanía absoluta de esa persona moral que ejerce el poder mediante decisiones de las que solo es dueña.
Esa persona moral se le nombra el Leviatán, el cual tiene solamente derechos, es el juez de lo que es necesario para la paz y la defensa de los sujetos y de las doctrinas que convienen enseñarles. El Leviatán es represor, ya que el poder soberano es menos dañino que la ausencia de un poder soberano.
La naturaleza de las cosas.
Montesquieu, filósofo francés, visitó Inglaterra con el objeto de corroborar la forma de gobierno de ese país, mientras Francia vivía una monarquía absolutista, Inglaterra ya vivía una monarquía parlamentaria. Derivado de lo anterior, concluye que es necesario un poder limitado, ese poder limitado depende de una distribución de las fuerzas, las cuales se dividen en el poder legislativo, el cual está constituido por los representantes de pueblo y de la nobleza. El segundo poder es el poder ejecutivo, el cual se le otorga el derecho de mandar y ordenar y el tercer poder es el que tiene la potestad de juzgar con base en las leyes que emite el legislativo.
Rousseau: Soberanía y voluntad general.
Rousseau planteó el contrato social, en el cual, cada individuo se transforma en ciudadano, es cuando uno sede ese derecho a decidir por uno mismo a ese algo o ese alguien que decida por todos buscando el bien común: “al darse cada uno a todos, no se da a ninguno, y como no hay un solo asociado sobre el que no se adquiera el mismo derecho que tiene él sobre uno, se gana lo equivalente de todo lo que se pierde y se tiene más fuerza para conservar lo que se tiene”.
Ese acto se le conoce como el acto de soberanía, la cual tiene las siguientes características:
- Es inalienable.- La soberanía es resultado de la voluntad general, toda ley que no ratificada por el pueblo es nula.
- Es indivisible.- La soberanía es resultado de la voluntad general, es la del conjunto del pueblo.
- Es infalible y absoluta.- la voluntad general es correcta y tiende a la utilidad pública, así como cada hombre otorga un poder absoluto al cuerpo político.
- Las formas de administración feudal resultaron inadecuadas para atender las tareas administrativas que iban surgiendo en una sociedad y en una economía más complicada.
- La burguesía tomó el poder y se separó de la Corona, como en las Provincias Unidad de Holanda, en el siglo XVII o en Estados Unidos, con la guerra de Independencia.
- Las fuerzas emergentes controlan la monarquía por la vía parlamentaria.
- La sinergia social derribó el antiguo régimen, como es el caso de Inglaterra a partir del siglo XVII o Francia, en el siglo XVIII, siendo ambas naciones los fundadores del capitalismo contemporáneo y del concepto del Estado Nación.
La evolución del Estado se dio al mismo tiempo que el concepto de nación, el cual surge cuando un grupo de personas, forman una sociedad, la consiste en una relación entre sujetos de derecho libres e iguales.
- Creación de una de acción para la protección del territorio.
- Desarrollo de una ordenación unitaria para las relaciones sociales.
- Organización y activación de la cooperación social territorial.
Por último, el Reino Unido, derivado de la proveeduría de las dos empresas colonialistas más representativas del capitalismo salvaje, la East Indian Company y la Hudson Bay, obligaron a esa nación a crear al Estado tal y como lo conocemos actualmente.
Referencias.
Montiel
Castro, Augusto & Martínez Contreras Jorge (2012). En busca del origen
evolutivo de la moralidad. El cerebro social y la empatía. Signos
filosóficos, vol. XIV, núm. 28. 2012. Universidad Autónoma Metropolitana,
unidad Iztapalapa, Distrito Federal, México.
Olivier Duhamek, Francois
Châtelet y Évelyne Pisier (1925). Historia del pensamiento político.